¿Qué trabajos desarrolla un marmolista?

En nuestro equipo contamos con los mejores marmolistas de Barcelona, por eso hoy queremos hablar de ellos y explicar en qué consiste exactamente su trabajo. Además, también descubriremos algunas curiosidades históricas del mármol, que ya se utilizaba en la antigua Grecia y que siempre ha estado ligado a la construcción.

Tareas básicas de un marmolista en Barcelona:

  • Mide y realiza un plano a pie de obra estudiando todo el despiece
  • Prepara la zona de trabajo y organiza el entorno
  • Determina y prepara el material y las herramientas, así como las máquinas y los equipos de trabajo que necesita
  • Prepara, revisa, utiliza y conserva los equipos y los elementos de protección individual o colectiva que necesita, para proporcionar la seguridad necesaria a sus operarios
  • Monta, usa y desmonta pequeños andamios
  • Replantea el producto a elaborar en el taller y del elemento que deberá realizar en la obra
  • Cortar, perforar, modelar, pulir, abrillantar y unir piezas de mármol para formar elementos para tableros de cocina, revestimientos, pavimentos, zócalos, anaqueles, escalones, remates, estantes, sanitarios, columnas, etc.
  • Colocación de los distintos elementos en obra

Nuestros marmolistas cuentan con la formación, la experiencia y los conocimientos suficientes para llevar a cabo todas sus tareas con total profesionalidad. La función principal de un marmolista de Marbres Barcelona es la extracción de la piedra natural de la cantera en bloques grandes, así como su elaboración en tableros. El objetivo de trabajar este material es elaborar y colocar distintos elementos de ornamentación de edificaciones y construcciones decorativas, urbanísticas…

¿Sabías que el mármol siempre ha estado ligado a la construcción?

El marmolista en Barcelona surge ya en la Grecia clásica, cuando el mármol se integra por primera vez en la construcción, pavimentos y revestimientos. Los romanos fueron los que lo usaron para la construcción de edificios oficiales, monumentos, baños públicos, etc. Ellos importaban los mármoles de Grecia y consiguieron hacer famoso el mármol a través de los mosaicos, que se formaba por pequeñas piezas de mármol llamadas teselas, que se cortaban de forma regular y en diferentes colores y calidades, para crear formas y dibujos figurativos y geométricos.

La instalación de mosaicos de mármol se intensifica durante la época bizantina, para revestir techos y paredes se empieza a refinar más la estética, a través de la construcción de templos de reyes y emperadores.

Ya en el siglo XIX, gracias al desarrollo industrial, los nuevos edificios de viviendas de la burguesía usan el mármol de forma generalizada para la construcción de fachadas y vestíbulos.